Editorial·Noticias de Tampico·Hace 1 d
¡A la madre! / No la levantaron. La decapitaron.
El autor critica el vandalismo violento contra la estatua de Felipe Calderón en Los Pinos, calificándolo como un ritual de humillación en lugar de una simple protesta. El texto argumenta que la falta de respuesta de seguridad refleja una falla institucional más profunda y una normalización del odio político. Advierte que permitir este tipo de «sadismo de Estado» socava la dignidad nacional y sugiere una tendencia peligrosa hacia la violencia política en México.
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