El 2 de octubre ¿no se olvida?
Esta columna de opinión critica el estado actual de la conciencia histórica y política entre la juventud mexicana, específicamente respecto a la matanza de Tlatelolco de 1968. El autor sostiene que las distracciones digitales y la falta de espacios educativos reales impiden que los estudiantes conecten las injusticias del pasado con las luchas contemporáneas. El texto sugiere que el modelo educativo actual no fomenta el pensamiento crítico, lo que deriva en un cierre de la participación política en lugar de la 'revolución de conciencias' prometida por los marcos gubernamentales actuales.
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